



SEBASTIÁN
Sebastian es alguien a quien vale la pena escuchar. Con su corazón sincero, su mirada abierta y su aguda percepción, te llega al alma. A veces, con una ingenuidad casi infantil, ¡pero siempre auténtico!
Tras una infancia difícil, perdió a su madre a los 16 años y casi la mano izquierda a los 19. Después de estas experiencias traumáticas, encontró fuerza, consuelo y paz en la naturaleza, con la Madre Tierra.
Quien conoce a Sebastián descubre a una persona que, a pesar de sus cicatrices, irradia alegría, humor y profundidad. Su historia demuestra su valentía para vivir la vida plenamente, con todos sus altibajos.
Su autenticidad inspira. Posee una fuerza serena que genera confianza y una gran sensibilidad para comprender lo que realmente conmueve a las personas.
¡Conexión profunda, libertad y crecimiento!
La historia de Sebastián es una invitación a la empatía, a recordar lo que realmente importa.
Esta película está dedicada a su madre y a la Madre Tierra.
DEDICACIÓN
“ Dedico esta película a mi madre .”
Gracias, querida mamá, por darme la vida.
Una vida llena de retos que me han ayudado a crecer.
Tu sensibilidad, creatividad y devoción perduran en mí.
Te perdí a causa de tu enfermedad cuando tenías 5 años, paso a paso.
Cuando tenía 16 años, dejaste mi cuerpo, pero tu alma sigue viva.
Durante tantos años has permanecido en silencio, has soportado y has tragado.
Eso me entristece y me enfada.
Estoy harta del silencio y de la constante necesidad de adaptarme. ¡Ya basta!
Siento.
Me estoy mostrando.
Digo mi verdad, con claridad, en voz alta y con honestidad.
Esta película marca mi paso a la edad adulta.
Mi SÍ a la vida.
Gracias a ti, mamá.
Y a la gran Madre Tierra, que nos recuerda:
En cada acto de soltar reside el milagro de un nuevo comienzo.
Déjalo ir y crece









